La Copa
Febrero 27, 2009
Y he aquí que, al alcanzar mi caballo el claro de la fuente en el bosque, sólo encontré una copa olvidada. La comitiva que parecía haber estado de celebración -y cuya fantasmagórica música me atrajo desde la distancia-, tuvo que haberse marchado con gran premura, de lo contrario no cabía imaginar que hubieran abandonado lo que podía ser la obra maestra del más avezado artesano. Era tal la belleza de su figura -digna de la mesa de un rey-, que no sé por cuánto tiempo me sentí incapaz de tocarla. Decidido al fin, la alcé del suelo y quedó iluminada por la luz de la luna que ya declinaba; sólo entonces pude ver, grabados con delicadeza en su borde, estos versos apenas revelados por su tenue resplandor:
Astrum in homine,
paladar y vino;
fermento de la uva terrena
y esencia del niño divino.

.

Febrero 28, 2009 at 3:42 pm
Argentado espejo del Sol
¡luz que bendice la copa!
sobre tu reluciente diadema
baila una Musa
que por las noches,
como un ángel,
un arcano lenguaje devela.
Marzo 21, 2009 at 9:47 pm
Hasta el grial te condujo
la luz de tu estrella;
¡Tuyo és!
Bébe en él de la fuente de la vida;
la misma que te dió origen,
y de la que partiste un dia.