La manada del Bois de Boulogne

enero 7, 2008

En lo profundo del Bois de Boulogne, nada más despuntar el sol, la manada se reunió al completo a petición de Aníbal. El joven Rémi acudió agotado. Y no era el único; tres días y noches de tensa caza por todo París, buscando y a la vez huyendo de las sombras que te cazan y deben ser cazadas, habían probado una vez más su valía, la de los otros lobos y la de los intrépidos cuervos que a veces les acompañaban. Y aquello no había sido nada comparado con lo que los augurios indicaban que estaba por llegar.

Mientras se acercaba al lugar de encuentro, el olor del inmenso parque le recordó la primera vez que lo visitó. Tenía entonces trece años: en la noche, un impulso y un anhelo que no había imaginado posibles se apoderaron de él, y arrastrado por aquella llamada salió en busca de lo más parecido a un bosque. Cuando llegó a la espesura comenzó a correr entre los árboles aullando y despojándose de toda la ropa hasta que, casi sin darse cuenta, comprendió que corría a cuatro patas y el mundo se hacía diferente, más intenso y más difuso. Y él era un lobo; ¡un lobo!, y se sentía confuso y feliz, libre y perdido hasta que junto a una caseta abandonada en una arboleda encontró y fue encontrado por el que sería su maestro.

El anciano lo acogió como a un hijo; le explicó cuál era su naturaleza y su misión en este mundo; le contó las leyendas de los más grandes licántropos y aquellos que compartían sus dones, como Finn y sus guerreros Fian, guardianes de los bosques y acantilados de Irlanda. Ahora él sería también un guardián, aprendería a hablar y ser guiado por los espíritus, a viajar al Otro Mundo, a oler y dar caza al Mal. Su vida tenía un sentido cósmico y no temía ya a la muerte. Se llenó de orgullo por su herencia, aprendió las canciones y los ritos ancestrales y el mundo se revelaba cada vez más inmenso, más peligroso y fabuloso y hoy, cuatro años después, era requerido para participar por primera vez en un juicio. Un acontecimiento así suponía que había tenido lugar una transgresión, pero el cansancio y la satisfacción de seguir vivo tras aquella noche no le permitieron preocuparse demasiado.

Cuando llegó vio que el maestro y sus compañeros se encontraban sentados en compañía del más anciano de los cuervos. Entonces llegó Aníbal; llamado entre los lobos Zarpa Enorme por su envergadura, fuerza y habilidad en el combate no era demasiado cercano a Rémi, pues solía preferir la compañía de los magos. A pesar de ello, las narraciones de sus gestas le eran bien conocidas e impresionaba oír hablar de los lugares en que había estado.

Llegado el momento el anciano indicó a Zarpa Enorme que explicara cuál era el motivo por el que había convocado un juicio y él comenzó su narración. Y entonces todo se tambaleó: Aníbal contó la historia de un terrible crimen que había cometido hacía tiempo y cuyo secreto no quería prolongar. Narró cómo una noche se dejó arrastrar por su ira, su rabia y su frustración, y dando rienda suelta a la bestia, había desgarrado hasta la muerte personas inocentes, seres humanos de aquella ciudad que Rémi se había consagrado en cuerpo y alma a proteger.

La bestia interior, aquella que otorga la mayor de las fuerzas y encarna la maldición que pende sobre la cabeza de cada uno de los hermanos, la más terrible pesadilla de Rémi, cobraba vida con la confesión de Aníbal, atormentándolo, quebrando su orgullo y su fe en el sagrado sentido de su vida. Pues él era un guardián, pero también era un monstruo. Y sintió el puñal de la culpa y la vergüenza por los pecados de su estirpe atravesar su pecho mientras comprendió, abatido, que si aquella criatura era un loup garou como él, entonces él ya no era nada.

< ir a la primera historia sobre Rémi

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s