Luminosa Incertidumbre

julio 4, 2008

En la hora de la verdad, las esperanzas fingidas ya no cierran los ojos.
Los deseos falaces caen -como garrapatas muertas- de la flor de piel, del auténtico Anhelo.

Ante un aparente fin próximo, los miedos que tramaron esos deseos confiesan su ridículo.
Ante la certeza de ausencia de fin desaparecen, sin dejar rastro; en la Inmensidad.

Luminosa Incertidumbre.

Oscura Incertidumbre.

¡Qué valor mostrarían si fueran conscientes
de que van a morir,

de que están vivos,

de que Nada ocupa lo que Todo llena,
de que siempre es el principio

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