¡Nacen Muertos!

mayo 8, 2009

A

sin
yo
ni
sombra
sino
Esfera
de
radios
sin
palabra
ni
final,
sólo
centro
de
aliento
infinito,
hilo
luminoso,
recto
curso
sin ruido
¡morir
para ver!
¡silencio!
Sin
uso
que
me
ciegue,
que oculte al
dragón -acorazado de imponderables pragmáticos-
que acecha tras su
velocidad
infinitésima,
que
devora
Ser y
escupe
fuego
de
noche
sin
estrellas,
quedando
sólamente.
Ver para
Vivir