Centinela

mayo 19, 2010

Pequeña alma,

se te dio la misión de subir al muro de la noche, vigilar los cielos, anunciar el alba. Y tú miras el horizonte, a lo lejos, con el convencimiento difuso de quien cumple un deber que no se ha autoimpuesto. Y la aurora llega, orlando todo de luz, haciendo estallar el vidrio de la noche en mil añicos de color. Se dice que hay centinelas que tocan las campanas, hacen vibrar las trompetas, giran, danzan y todo se repite. Y tú bajas del muro con la sensación de que algo se te escapa.