Gracia

abril 24, 2012

Por el ángel

“Dios en la tierra, el hombre en el cielo, una fusión de todas las cosas; los ángeles se mezclan con los coros de los hombres, los hombres se asocian a los coros de los ángeles y de las demás potencias celestiales.” San Juan Crisóstomo

.

En la oscuridad del valle puedo verte

como una vela encendida.

El único que brilla; el único de quien oí su voz.

No es porque ahora mire abajo,

pues siempre miré hacia Oriente.

¿Quién eres?, hermosa criatura,

cuando te vi de rodillas me arrodillé contigo;

cuando sentí tus lágrimas se constriñó mi corazón.

Y en mi forma te dije: eres la razón de que venga a vivir al valle.

El verdadero laberinto

abril 17, 2012

Se pierde el hombre que
cavila mascullando,
haciendo de la vida un problema.
Confundiendo el misterio con enigmas
obedece al orden arbitrario
del enrevesado y falso laberinto.
Recorrerá infructuosamente sus
encrucijadas sin centro
en un sinvivir de yerma incertidumbre
y callejones sin salida.

Cielo y tierra se funden
en una línea recta
atravesando el infinito.
Somos seres de horizonte,
sembramos nuestros pasos
sintiendo el sentido
recorrer nuestros surcos,
como hace el agua
en los cultivos.

No se ve el final
del laberinto verdadero
pero no tiene pérdida:
danzan las perdices
en la boca de las cuevas
y la vida hace dibujos
sencillos como hojas.