Farewell Magnolia

abril 17, 2013

Los pájaros visten plumas negras guardando luto; palomas oscuras y mirlos en los jardines mientras suenan tus canciones. Que Dios te guarde.

Descanse en paz, Jason Molina.

In the Human World

“Mountains of the dead, are you listening?
You’re gonna lose a lot
Now that the lightning has passed you by
You’ve already lost so much, now that the moon has passed you by
All the good things are asleep in the human world
It makes more room
For the dark to walk around
Speak to all my friends, whose names I can’t remember now
My heart is sick, and I didn’t make it out
This time, I’m leaving nothing, nothing behind
This time I’m leavin’ nothin’, nothin’ behind”

Gracia

abril 24, 2012

Por el ángel

“Dios en la tierra, el hombre en el cielo, una fusión de todas las cosas; los ángeles se mezclan con los coros de los hombres, los hombres se asocian a los coros de los ángeles y de las demás potencias celestiales.” San Juan Crisóstomo

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En la oscuridad del valle puedo verte

como una vela encendida.

El único que brilla; el único de quien oí su voz.

No es porque ahora mire abajo,

pues siempre miré hacia Oriente.

¿Quién eres?, hermosa criatura,

cuando te vi de rodillas me arrodillé contigo;

cuando sentí tus lágrimas se constriñó mi corazón.

Y en mi forma te dije: eres la razón de que venga a vivir al valle.

“En una época de cambios drásticos, uno puede preocuparse demasiado por lo que acaba o bien obsesionarse demasiado con lo que parece empezar. En ambos casos, se pierde contacto con el presente y con sus posibilidades, oscuras, pero dinámicas.  Lo que importa realmente es la apertura, la disposición, la atención, la valentía para hacer frente al peligro. No se necesita saber exactamente qué pasa, ni adónde va todo. Lo que se necesita es reconocer las posibilidades y desafíos que ofrece el momento presente, y abrazarlos con valentía, fe y esperanza. En tal caso, la valentía es la forma auténtica del amor.”

Thomas Merton, Conjeturas de un espectador culpable

diciembre 21, 2011

Hoy es solsticio de invierno, el amanecer más “frágil”, la aurora (imagen de la primera) que recuerda el milagro de todas las auroras. Como la eclosión del huevo de un trémulo polluelo nacido para ser fénix indestructible.

diciembre 20, 2011

Una garceta esbelta como un junco, blanquísima, se adentra algunos días hasta la rotonda de la avenida y camina y come insectos de su césped. Pareciera que al venir hasta aquí abre las puertas de la ciudad desde un lugar fabuloso. Quién pudiera seguirla a su retorno.

diciembre 14, 2011

Diciembre. La entrada en la avenida que siempre me trae la sensación de intemporalidad -esa que me recuerda a las veredas descritas por Swedenborg donde los ángeles pasean- hoy ha estado empañada por el extraño calor de este otoño, casi invierno ya. Me doy cuenta que cuando algo así sucede me asaltan fantasías apocalípticas, como si el instante antes de que todo acabara las cosas se pusieran del revés, como si estuviera percibiendo, casi detenido, el momento en que la bomba estalló y la deflagración del aire aún no ha ocurrido, aunque ya ha empezado a calentarse. Las ramas de los árboles todavía están llenas de hojas e imagino el fuego que las consumiría. Pero pienso también en el fuego que las transmuta en el oro del que parecen estar hechas.

El Océano

octubre 26, 2011

“Preguntas sobre el océano: está dentro de la gota.”
Ibn ‘Arabî

El vaivén del oleaje en la orilla del mar se presenta como la respiración de una infinidad que ha consentido en desbordarse en una forma limitada frente a nuestros ojos. Y aún así su inmensidad aturde. Es difícil apartar la vista de él por su belleza e imposible no sentir temor reverencial ante lo insondable que se abre sólo un poco más allá, en realidad en cuanto nuestros pies dejan de tocar fondo. Incluso imaginarse siendo una criatura marina cuyo mundo no es sino éste no disminuye para nada el vértigo y el misterio, sino que lo aumenta al darnos cuenta que nos sería accesible también lo que se encuentra más allá de la superficie.
Bestias gigantes que durante siglos se creyeron leyenda viven en las profundidades y en las simas, y fantaseando con que somos un cachalote joven a punto de embarcarse en la prueba de alguna iniciación guerrera, nos imaginamos partiendo en su busca en lo profundo.
Tratando de encontrar lo irreductiblemente otro nos probaríamos a nosotros mismos buceando hasta el límite del mundo, y las criaturas más extrañas que jamás imaginamos se reflejarían en nuestos ojos y nosotros en los suyos reconociéndonos mutuamente a pesar de todo.

Y he aquí el misterio que quizá no pensamos encontrar al partir en nuestra misión y sin el cual, en verdad, todo resultaría una mera anécdota.

El habitante del valle

agosto 11, 2011

Cuando vives en el valle la vigilancia debe ser perpetua. Eso al menos sé ahora. Se nos ha dicho que las montañas a nuesto alrededor forman una muralla natural, pero todo cambia cuando comprendes que nada, ni siquiera en este mundo, es sólo natural.

Los días de densa niebla, cuando hasta lo cercano se hace invisible, he creído ver caminos desconocidos que serpentean sobre las laderas que ascienden a los bosques. Sé que otros han hablado antes de grietas que conducen muy lejos, tal vez a lo largo de grutas que llegan al límite del reino y terminan en los acantilados. Se cuenta que el océano ruge allí, pero yo creo que canta. Canta alto y profundo recordándonos que aquel que choca contra sus muros se rompe; pero quien lo sabe se salva.