Gracia

abril 24, 2012

Por el ángel

“Dios en la tierra, el hombre en el cielo, una fusión de todas las cosas; los ángeles se mezclan con los coros de los hombres, los hombres se asocian a los coros de los ángeles y de las demás potencias celestiales.” San Juan Crisóstomo

.

En la oscuridad del valle puedo verte

como una vela encendida.

El único que brilla; el único de quien oí su voz.

No es porque ahora mire abajo,

pues siempre miré hacia Oriente.

¿Quién eres?, hermosa criatura,

cuando te vi de rodillas me arrodillé contigo;

cuando sentí tus lágrimas se constriñó mi corazón.

Y en mi forma te dije: eres la razón de que venga a vivir al valle.

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El verdadero laberinto

abril 17, 2012

Se pierde el hombre que
cavila mascullando,
haciendo de la vida un problema.
Confundiendo el misterio con enigmas
obedece al orden arbitrario
del enrevesado y falso laberinto.
Recorrerá infructuosamente sus
encrucijadas sin centro
en un sinvivir de yerma incertidumbre
y callejones sin salida.

Cielo y tierra se funden
en una línea recta
atravesando el infinito.
Somos seres de horizonte,
sembramos nuestros pasos
sintiendo el sentido
recorrer nuestros surcos,
como hace el agua
en los cultivos.

No se ve el final
del laberinto verdadero
pero no tiene pérdida:
danzan las perdices
en la boca de las cuevas
y la vida hace dibujos
sencillos como hojas.

Senda

enero 27, 2012

Perdóname abuelo
por ser idiota,
perdona
mi queja quieta.

Perdona a mi padre
por dejarse arrastrar.
Perdona a mi madre
por negarse a volar.

Heredé tu dicha
y tu anhelo.
De algo tan mío
que no encuentro.

¿Qué me han robado
que me llena de furia?
¿Qué me han robado
que lo echo tan en falta?

Es como un sueño
que no acierto a recordar.
Una luz
de la que todo es sombra.

Gota
que todo colma.
Sé que me falta.
Sé que lo tengo.

Un silencio tan cierto
que obliga a escuchar en él.
Hasta oír
tus pasos.

Veo tus huellas
en mi camino
como viste las mías
en el tuyo.

No quiero ser
viejo y
no sabio,
ni labrar
páramos yermos.

Gota
que todo colma.
Sé que me falta.
Sé que lo tengo.

El círculo

noviembre 7, 2011

El niño da vueltas
sobre sí mismo,
por la feliz ebriedad del vértigo.
Ni siquiera sabe que es él.
Luego le dicen que es él.
Pero nadie le explica el sentido de eso.

La vida le pasa,
como un juego.
Como una mascarada
que deja todo desierto.
Nadie le habló de eso.
Sólo pasa y ya está.

Y conchas fosilizadas
de los seres del instante,
erosionadas por el aburrimiento,
se elevan para volar alrededor,
en la tormenta de arena
que no deja ver el cielo.
Hasta acabar el niño
sin energía geotérmica,
como Marte.
Sin atmósfera.
¿Hubo vida en Marte?
¿Hubo vida en este o aquel?

Corren y corren
tiempos histéricos,
corren en círculo.
Dando tumbos en sus órbitas.
Alrededor de un sol que se apaga.

No se deduce un sentido
en el hecho de haber nacido
pero se intuye una obligación.
Los bebés llegan
con el olor de la eternidad
y nada perdura.
¿No es eso una señal?

La muerte es inocente:
lo que en verdad la hace justa
es que a unos los siega
y a otros los aúpa.

Niño pidendo una nana

julio 15, 2011

Maravillado por las cosas de la vigilia, el niño no quiere dormir y llora. Maravillado por las cosas del sueño, el niño no quiere despertar y llora. Un niño se cubre los ojos creyendo que así se vuelve invisible.

Cántame una nana que no quiero irme.
Cántame una nana que no quiero que te vayas.
Canta para recordarme que no dejaré de oírte.
Cántame una nana, que tengo miedo de echarte de menos.

Instante

octubre 7, 2010

Si las horas se desgranan de tu copa, árbol de otoño,
veo la rama en que la flecha está labrada
y un paso es cada estrella en el velo de la noche
guardado por el filo de la luna.
Donde acaba la senda espiral,
un jardín sin horizonte en que todo se extiende ante los ojos.
Y ya nada real o verdadero puede ser llamado
que no sea un rasgo de Tu rostro.

Canción

junio 14, 2009

Hombres salvajes
no crucéis puentes de plata,
quedaos junto a mí.
Desiertos de gente mediocre
os afixian,
no crucéis puentes de plata.

Cuentan que cavaba hondo y sacaba agua,
tal vez las dunas sean como las olas del mar.
Hombres libres
navegad este mar de mediocridad,
que os guíen las estrellas
pero no crucéis puentes de plata.

¡Nacen Muertos!

mayo 8, 2009

A

sin
yo
ni
sombra
sino
Esfera
de
radios
sin
palabra
ni
final,
sólo
centro
de
aliento
infinito,
hilo
luminoso,
recto
curso
sin ruido
¡morir
para ver!
¡silencio!
Sin
uso
que
me
ciegue,
que oculte al
dragón -acorazado de imponderables pragmáticos-
que acecha tras su
velocidad
infinitésima,
que
devora
Ser y
escupe
fuego
de
noche
sin
estrellas,
quedando
sólamente.
Ver para
Vivir