Pez abisal

El último trabajo de la banda Radiohead “In Rainbows” es uno de esos discos que se convierte en una verdadera experiencia musical, en el que los diferentes cortes están al servicio del todo trasmitiendo una sensación general de armonía. Ya lo lograron por primera vez en 1997 con su genial álbum “Ok Computer”, donde se expresaba con precisión la angustia frente a esta época de preocupación por el colesterol y todo lo superfluo, desde el punto de vista de un observador consciente de que lo que está en juego es nada menos que el alma.

Los mensajes de sus canciones quedan magníficamente perfilados por una música que me produce la sensación de cierta intemporalidad, o mejor dicho, la impresión de estar sintonizando una emisora de radio de una realidad paralela con cierto aire futurista, ese ambiente que se respiraría en el año dos mil que imaginabas de niño.

Tras “Ok Computer” nos llevaron a través de terrenos oscuros y evocadores en los que exploraron las posibilidades de su síntesis de pop, rock progresivo, tecno y jazz con sus álbumes “Kid A”, “Amnesiac” y “Hail to the thief”. En este último varias canciones insisten en el peligro de ser succionados por la lógica venenosa de los lunáticos que nos gobiernan cuando se adormecen las alarmas interiores que deberían mantenernos alerta.

Con “In Rainbows” nos regalan (incluso literalmente si quieres descargártelo gratis en su web oficial) una experiencia más luminosa, con melodías que te trasportan junto al mar o bajo las estrellas, paisajes abiertos al horizonte que en el caso de la cuarta canción “Weird fishes/Arpeggi” se convierte en el umbral del más allá. La poesía de su letra y la sensación que va tejiendo su música conforme progresa, componen para mí una imagen tan intensa y significativa como muchos emblemas alquímicos. Según mi interpretación se narra la invitación por parte de una potencia misteriosa a salirse de uno mismo y transformar nuestra forma de estar en el mundo. Convertida en guía y en llamada te lleva a correr hasta el final del mundo y saltar para abandonarte en caída libre desde su borde; llegas así a lo más profundo del océano para ser devorado por las extrañas criaturas que pueblan el abismo que, lejos de acabar contigo, te inician como en el viaje del chamán, y una vez transformado comprendes que eres capaz de escapar golpeando el fondo para emerger por el otro lado.

Aventura alquímica de disolución en lo profundo y regreso tras la transmutación, impresión que esta fantástica canción es tan capaz de evocar en mí como el acrónimo vitriol.

Weird Fishes/Arpeggi

“In the deepest ocean
The bottom of the sea
Your eyes
They turn me
Why should I stay here?
Why should I stay?

I’d be crazy not to follow
Follow where you lead
Your eyes
They turn me

Turn me on to phantoms
I follow to the edge of the earth
And fall off
Everybody leaves
If they get the chance
And this is my chance

I get eaten by the worms
Weird fishes
Picked over by the worms
Weird fishes
Weird fishes
Weird fishes

I’ll hit the bottom
Hit the bottom and escape
Escape

I’ll hit the bottom
Hit the bottom and escape
Escape”